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lunes, 25 de abril de 2011

juntabas margaritas del mantel

Te vi adorando a un profeta idiota en un amanecer de ácido, un grupo de aduladores de la nada, y me sentí solo, ajeno, enorme y sobre todo, solo.

Sus caras de terror cuando me iba. Era obvio que me iba para hundirme en la mierda. Al culo del mundo, pero al menos, con una ilusión, sabiendo que tuve los huevos de dejar ese mundo de mierda, y poder decir que iba a hacer algo. Y ahora lo estoy haciendo.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

vida co-tidiana 0

despertarme con la violencia

estar acostado con ella, y que me diga que no sabía cómo hacer, cuánto me iba a cobrar. ofenderme. pensar en fetiches. despertarme enojado. no querer ponerme a escribir. cuando escribo sólo escribo sobre ella. no quiero sentarme a escribir. despertarme con  apuro. violentarme por la realidad de mis fantasías. el análisis que hago de mi mismo. si sueño esto, la conclusión es falaz. me gustaría tener un peritaje psicológico que midiera la extensión del daño que sufrió mi psiquis. Despertarme con apatía. es mi mayor triunfo. la miro y no existe. ya no la veo. porque en realidad ya no está. es la mancha de agua en el parqué. es la productora de televisión tirada en la playa. y sigue escondiéndose en dos lugares. a la noche, en mi cama. y durante el día, en mis textos. taxista, nunca escritor. 


Ano Nimio

domingo, 30 de agosto de 2009

martes, 25 de agosto de 2009

Diario de mi vida en Once

Otro día. El sol sale groso. En pleno invierno. Me la chupa. Hay algo de autodestructivo en vivir nomás. Por qué habría que hacer algo ameno al respecto. Y si quise bajar a algún círculo del infierno para poder estar más cómodo... al final no me puedo equivocar. No creo en censores. Mi cotidaneidad lleva al espejo y los turulos en el comedor, desayunar tostadas mientras otros desayunan falopa. Son esas mañanas a las cinco de la tarde en las que me gustaría cachetear los culos de todas las judías ennegradas que salen a la calle para no mostrarse y seguir un camino que marca los renglones de la palabra, y uno piensa por dentro que jamás va a poder afectarles realmente la cabeza a esta gente. El antídoto parece ser la poronga, meter unos centímetros de carne puede llegar a estimular una cadena de enzimas que pueda mejorarles la vida. Y las cofias, la cabeza rapada y la ropa negra larga la tienen puesta todos.
Pero en mi vida en once todavía no entiendo la aventura. Ayer un peruano me hablaba de las maravillas de los lugares peruanos. Pero cuando le dije de ir, me recomendó ir acompañado, para que no me descuarticen. Mi compañero de piso vive la vida como una aventura. Sabe que la adrenalina es una droga que reemplaza satisfactoriamente a la planificación, al futuro, a ansiar una construcción ficticia. En realidad ya está muerto. Pero lo quiero tanto que no quiero que se de cuenta. El mundo necesita locos como él, alguien que siga la guerra contra el buen juicio. Alguien que encuentre romántica la consecución de seguir perdido después de perder el carril. El mundo es muy basto como para pensar que se lo conoce. E incluso la propia aventura se cierne sobre uno mismo. Cuál es el factor que genera el azar, la probabilística de que te despierte la mañana con una chica que durmió con tu amigo chupándote la pija, y cómo hace esa persona para ir a trabajar inmediatamente después de eso. 
Sigo con la ilusión de que el sexo trae conciencia. Sé que es una falacia. Admiro a los que lo profesan con entusiasmo. Creo que estoy perdiéndole fe. Necesito una monja que me encarrile en las sendas del buen feligrés. Necesito tirarme boca abajo y que una chica se estruje la concha hasta que me caigan gotas de su coito en la boca, algo que me haga sentir de nuevo con la luz entre los ojos. Subliminar. Subliminal.  

Ano Nimio

viernes, 14 de agosto de 2009

Vote For Pedro

diario de la vida en once
.3
despertar entre el bullicio. haber recomendado una película no aceptada. uno quiere volver del blanco y negro y no encaja en el color. extraño en dos mundos. y encima uno tiene la siguiente charla:
-estábamos los tres viendo la peli, una mierda.
-pero es una peli mtv, qué esperabas.
-eso no es mtv, es surrealismo idiota yanqui sin sentido.
-pero el final es genial.
-no vi el final, me fui a la hora y diez.
-no faltaba nada, te podrías haber quedado.
-sí, pero es que había mucho olor a mierda en la pieza. es más, creo que el otro día, me tiré un pedo muy fuerte. es probable que esté cagado hace dos días y no me haya dado cuenta.

la peli era napoleon dynamite.

Ano Nimio

viernes, 9 de enero de 2009

un día de estos


Un día te despertás, y esa chica de la que estás enamorado se fue. Pero realmente se fue, desapareció de tu vida. No podés volver a rastrearla. Está desaparecida, tomó la decisión de no ser parte tuya nunca más. Está en otra frecuencia, y te eliminó por completo. Te genera la obsesión más grande que podés llegar a tener en tu vida por siempre. Te pasó a vos. De repente, tenés esta angustia y no sabés qué hacer con ella. De alguna manera, te sentís completamente librado a la nada, solo, una mierda, y te tirás en el piso para sentir el frío en la espalda y llorás a los gritos, porque no te queda más que sacar para afuera todo lo que sentís. Y poco a poco, te das cuenta de que no tenés nada que perder. Pero tampoco tenés razones para ganar algo. Una obsesión es lo único que te puede salvar. Pero una obsesión es lo que te está hundiendo. Entonces te meten presión. Pero no es presión, porque era presión, ergo, ex presión. La conclusión es boba, pero te da energía. Y alguien te dice “vieja”, y te sentís joven. Es como si poco a poco, tu cuerpo fuese despertándose. Tu alma se desentumece. Vos mirás a los costados, sin saber bien si la realidad que te rodea vuelve a ser de esa en la que hacés los cambios y permanecen, o tu mente está fantaseando de nuevo. Y tus fantasías se alargan. Y llegan a la puerta. Ya podés volver a salir. Hay un charco en el parqué. Es la transpiración de tu espalda. Ya no es tuya. Ya dejaste eso ahí. Sos más liviano. Es cierto, estuviste comiendo poco. Eso no te da energía, pero te hace trascender. Vos también te volvés más liviano. Y ya no tenés ninguna atadura. No tenés ningún problema, en caminar, alejarte, dejar ese rastro tuyo ahí tirado, sufriendo en el piso, y no volver a buscarlo nunca más. Apurate, antes de que se despierte.


Ano Nimio

domingo, 3 de agosto de 2008

(...)

¡Qué va a ser de vos, Roque! Tu mente sigue funcionando como un scrabble, ¡y te tocaron unas cuantas doble v! Pero siempre encontrás una ligazón, ¡nada envidiable es tu talento!
¿Cuándo vas a tomarte las cosas en serio?
¿Cuándo vas a dejar de jugar? Homo ludens, perezoso...
¿Viste que leí? Leí que viste... estuve revisando tus notas; ¿para cuándo mi nombre? Ah, cierto, no vale nombres propios; ¿ no pensaste que lo que viste puede no ser verdad? ¿Cuántos vieron señales inciertas en rostros cariñosos? Vos también las viste y son inciertas, te lo juro, te lo juro YO.
Nada más incierto que un rostro cariñoso, ¿qué pensabas? ¿ acaso que la cortesía es cariño? Por favor, Roque, ¡dejáme en paz, imbécil! Fui educada bajo una estrella cruel y mi mano es de fuego; no quieras provocarme. Y agradecé que no estoy enojada, al menos, todavía...
Otra cosa: dejá de escribirme mails de látex, sí, huelen a látex, de esos látex que guardan en su bolsillo tus amigas de Palermo; bien trucho, bien vos.
¡Qué va a ser de vos! Te daría muerte y no tendría culpa... pero todavía no estoy enojada. Si querés mi mano de fuego la vas a encontrar, ¡me encanta cocinar! Perezoso, infantil...

Y así. Así cada noche. El día llega como un bálsamo traidor y Roque busca nuevas estrategias, nuevas palabras cada vez más complicadas que dan pie a jugadas maestras de su rival, a palabras simples y efectivas, palabras de mate. Sigue buscando hasta que le quema la garganta, y a veces un poco más. En cierta medida tiene la culpa de haber nacido en el siglo descartable y buscar la trascendencia.

¡Roque! Te deseché, perezoso, ¡de decimonónico sólo tenés el nombre! Rezumás siglo descartable, rezumás látex, ¡escuchá a tus amigos! Agradecéme, porque no estoy enojada. Me olvidaba: pasáme a buscar mañana para ir a la fiesta, ¿dale?; y por favor, no te olvides el scrabble.

jueves, 10 de julio de 2008

haceme a diario

Ella sale de su trabajo. Suena oasis. Se saca el delantal de camarera. Se saca el palito del pelo y se lo suelta. Se acomoda la pollera, sacudiéndose unas miguitas. Pasa un tipo en moto de delivery. Le grita “Eh, rubia, te quiero comer todos los pliegos de la concha”.
Ella lo mira y le hace fuck you. Mientras da un paso más, la moto hace mucho ruido pero no avanza rápido. Levanta una rama del piso se la tira al tipo. No le pega, pero le cae cerca. El semáforo se pone en rojo y el gil del scooter acelera, pasa y esquiva a un 24 a último momento. Ella se queda murmurando puteadas, y para en un quiosco. Se pide un pebete y se sienta en una mesita afuera. El quiosco tiene unos bancos y una especie de barra ocasional, en la que está sentado un flaco. El sol está pegando bajito y anaranjado, pero con un resto de tres horas mínimo. No hay angustia. No hay nieve, por más que sea 9 de julio. Él se toma un trago de la cerveza que tiene en la mano, y se acerca a ella.
-Necesito ayuda con algo
Ella lo mira y no responde. Todavía se acuerda del pendejo de delivery y piensa que todos los boludos decidieron salir un feriado a romperle las bolas.
-Te estoy interrumpiendo la merienda, disculpá. Te pido unas opiniones y te dejo en paz.
Ella lo mira medio de costado. Justo empieza a sonar Oasis en la radio del quiosco. Ella sonríe. Él ve que sonríe y argumenta.
-Sos una nostálgica de los noventa, está bien. La información es poder. Ahora yo sé que te gusta el brit pop. Vos todavía no sabés nada de mí. Yo tengo el poder de los datos en este momento.
-Y yo tengo el poder de no seguirte la charla.
-Sí, es cierto, ese era mi temor. Pero entraste en el código. Ya me seguiste, entonces estás jugando al mismo juego. Ya está todo aclarado para que te pregunte mis dudas. No importa que yo no sea tan lindo como el actor que me va a interpretar.
Ella lo mira, suspira y mira para otro lado.
-Necesito entretener a una chica.
Ella ni lo mira, pone cara de densitud y sigue en la suya.
-Me estás haciendo el vacío, con lo que me costó sacarte una palabra.
-No me jodas más, pervertidito, Andá a tomar una birra tranquilo.
-Bien, se me hace difícil, no puedo llevarte mucho más lejos en este momento. Sólo atraer tu atención. Tengo un personaje de mujer que dice que su vida es aburrida. No sé si entendés lo que significa eso. Casi la vida de todos es aburrida, todos tienen cierto miedo a ver que no están caminando hacia ningún lugar. Algunas vacaciones. Entonces, el protagonista, que soy yo, se decide a laburar para entretenerla.
-¿Vos sos el protagonista de esta historia? ¿Qué, estás escribiendo los problemas con tu novia?
-No, no me entendés. Yo no estoy escribiendo nada. Yo soy el protagonista. El que escribe esto se hará cargo de sus problemas. Yo simplemente vivo su idea, y ahora tengo que resolverlo. Pero no se me ocurren cosas ciertas. Se me ocurrió ir a patinar sobre hielo...
-Es una cagada patinar sobre hielo. A mi no me copa.
-No, a ella tampoco, por eso estoy buscando otra cosa. No quiero caer en la de la reserva ecológica.
-No, es cualquiera, es la típica de hacerse el loco. Yo iba ahí cuando tenía 17.
-En realidad yo no nunca fui, pero tengo ganas de hacer algo más tranquilo. Bah, tranquilo a nivel social, que no tengo carga de que estamos haciendo lo que hacemos. Aunque sea ir a tirar petardos a la República de los Niños.
-No me gustan los petardos. ¿Por qué no te tomás una pepa y te vas para el río?
-No creas que no la pensé, pero no tengo ganas de que estemos en cualquiera. Quiero que sea algo totalmente insidioso en su vida, que se meta en sus martes por la tarde de una forma tajante. A ella le gusta lo estético, lo vulnerable a la vista. Había pensado hacer un stencil.
-¿Pero querés hacer algo que la divierta por siempre?
-No entiendo, ¿cómo por siempre?
-No, no sé qué pretendés con ella. Si querés cambiarle la vida, si querés hacerla pasar una experiencia inolvidable... o si nada más te la querés coger.
-No es tan polarizado. Por esos razonamientos estas charlas están en su mayoría condenadas al fracaso. Quiero cogérmela, obvio. Pero va por otro lado. No busco la experiencia que destape sus sentidos. Soy un obrero de su instinto. Día a día, semana a semana quiero ir agregando las rutinas rotas que construyan el trampolín del que se quiere tirar. Y creo que eso eventualmente va a mejorar el sexo. Es lógico. Bah, esperable. Deseable. No sé si me explico. Si empezamos a compartir esas rupturas... Pero hablo como un académico de algo mucho más simple. ¿Cómo logro que este personaje salga por un par de horas de su vida y se cague de risa un rato conmigo? ¿Se te ocurre algo?
-La del stencil es buena. Tiene la emoción clandestina, tiene el hecho artístico. Es la expresión por la expresión. Y vos serías el motor de eso...
-Claro, yo simplemente tengo que funcionar en este contexto que me escribieron, yo soy el que tiene que entrentenerla.
-Llevarla al cine es muy banal...
-Ahí va, va por ese lado. Estaría muy bien ir al cine, pero tiene que tener algo de espectacular. Hay algo de escapar a lo burgués de alguna forma sutil y humilde.


(continuará)

martes, 3 de junio de 2008

una alegría para un idiota

La tele depurada de todo contenido interesante, de cualquier entretenimiento sano, de programas que no den vergüenza ajena, nos sigue siendo todavía útil. La peli de Sandra Bullock haciendo de policía y modelo en simultáneo no será una joya del séptimo arte (¿sabían que salió con un recio dos de Boca?¡ Lo vi en el programa de Fantino! Eso fue hace dos años, antes de que fuera fagocitado por sofovich que ahora está lo suficientemente rancio gracias a los clichés que lo mantienen en el centro de la escena; esa ranciedad disuade de la antropofagia al genio-popstar de turno y nadie lo fagocitará ya y los clichés, que nos inmunizaron de la peligrosa novedad y de la perniciosa originalidad, sobrevivirán con él un buen tiempo más) pero sin embargo, la vemos con alegría pueril (nuestra y de ella) pateando bandidos, ganando un prestigioso concurso de belleza para luego salvar a las potenciales miss universo (unos psicópatas habían puesto una bomba en el salón donde se desarrollaba el concurso; la heroína no es sólo linda y ama a sus enemigas; a esas enemigas, a los psicópatas no, ya sería demasiado amor y, además, como público siempre exigimos que alguien pague los platos rotos y nadie se lo merece más que esos rufianes) cuya muerte hubiera sido una tragedia de proporciones homéricas (como si se muriese Helena, y Afrodita tuviese la cara hinchada de tanto llorarla y perdiese en parte su belleza y entonces no hubiese habido razón para mantener un guerra tan romántica e interesante, una guerra donde participaron las diosas del amor y la sabiduría y no las de la usura y la codicia) porque no era un mercado de Little Mexico, no eran latinas (condición sine qua non para el concurso en la vida real, tal vez no para la integración racial que plantea hollywood inescrupulosamente haciendo salma hayek de princesa sueca, pero todos sabemos de qué va) y en relación con esto hay una vieja lección de ghost que sostiene que los latinos son malos porque son malos, no son malos que planean maldadades porque no les da la cabeza, si no que son malos por su instinto animal y resentimiento y envidia y naturaleza salvaje los obliga.
Pero Sandra Bullock está bien. Y nos dio una alegría.

sábado, 31 de mayo de 2008

arriba la maltraducción


si a fin de cuentas, no te están pagando
de hecho, nunca te pagan; y cuando te pagan, te malpagan, te roban
encima tardan, y quieren que digas algo
entonces uno tiene que creer que bientraduce en función de lo que
puede llegar a entender otro
que te malpaga y te presiona
y encima tarda
y te hace sentir mal,
porque tenés ganas de traducir,
hay un mensaje, y vos no estás
muy seguro de si tu acción es difusoria o simplemente estás
releyendo a tu manera
y estás expresando lo que vos sentís
en un blog que sólo vos y tus facetas esquizo leen,
y nadie te mete presión, y te viene con un juicio
valorativo, te edita, te condena, te multa por plagio,
y sin embargo, a vos te surgió un día salir de gorro, no despegarte el cigarrillo del labio
y mirar a todo el mundo sin hablarle.
Y quién mierda te puede decir que estás maltraduciendo ahí,
si a fin de cuentas, nosotros, tus facetas escindidas del blog,
te leemos y te entendemos directamente
y escribimos sobre vos,
en lo que temería llamar una maltraducción a su vez
gastando plata al pedo, juntando papelitos de putas en la calle
por si alguna vez maltraducimos nuestras ganas, y nos vamos a malcoger,
entonces uno se acuerda del tipo que quizo un día
escribir la canción de leyenda urbana (maltraducido, claro)
y pensamos en el trabajo, en que estamos durmiendo mucho
en todas las decisiones que hay que tomar solo para poder
estar de a muchos
y vienen los hijos de puta, a veces somos nosotros,
y nos cargan de sus imaginarios sociales sobre lo que es bien y lo que es mal
y qué querés que te diga

maltraductores s.a.
me sabe bien

Yon Güein

martes, 20 de mayo de 2008

no título (no titulo)

gira gira gira
y ya ni como

me siento y te escucho hablar
me siento y te leo

está bien,
hay un punto en el que el balance es una mierda

me puedo fumar un porro,
pero me dan ganas de estar alerta

y poder agarrarte de las bolas
y seguir adelante

marcando el ritmo

claro
y llega el momento

en el que uno se desarma
y sangra, como frenkel

veo el polvo que cubre mi casa de mierda
y casi que tengo compasión por las cucarachas

y me prometo terminar mi vida
para poder empezarla en serio

entonces qué me venís a hablar de merca
si no me entendés cuando te hablo de la mediocridad

agradezco
no tener el cerebro iluminado

aunque me da bronca escuchar ruidos
y ver manchitas a los costados

y saber que fue tanta mierda que me metí
y en la que me metí

vamos, si un hola no alcanza
te voy a arrancar los pelos del ombligo de un mordisco

Ano Nimio
(Un Mes Sin Elvis Sado)

lunes, 19 de mayo de 2008

Si pudiera cogerme a arturo

No me quise bañar antes de ponerme a escribir. Soy ruin. Si Rimbaud se sentó a la belleza en sus piernas, yo ayer me senté a la ruindad. Estuve inmerso en la degradación voluntaria. Y cara. Las piernas y la piel colgando. La posibilidad de ser una persona. El amor no correspondido. No te quiero, sos algo vacío. Sos una realidad. Sos una situación que me desagrada. Sos la marca de agua en la parte de atrás de esta sociedad que se va a la mierda. El sello que garantiza que vayas donde vayas no cambia nada. Que Rimbaud se garchó negros en Argelia. Que la situación es extrema en todas las partes del espectro. Convencimiento y dolor. Hay que convertirse y sufrir. El olor surge entre las ropas sugiriendo escenas invisibles. Situaciones en negativo. La calamidad y yo. Necesitar no ser virtuoso. Ser objeto de una emanación seminal. Inventar un poco de correspondencia virtual con uno mismo. Y mientras avanzo en la grasa del día, mientras pierdo mis últimas 12:48, me desvirtúo para siempre. No puedo volver atrás. No por una situación en particular. Ya soy miembro de la desgracia y la degeneración. Soy parte del mundo oscuro para siempre. Todo lo que hago es en función de eso. Mi participación en los ritos satánicos no me define más, porque mi identidad es eso, y empiezo a definir al rito en sí. No necesito a ninguna característica conexa al círculo de vicios para ser un vicioso. Las musas que me persiguen tienen pocos dientes y el culo flojo. Y sus besos son vacíos, y su inspiración es podrida, y mi dios creativo no es un borracho que baila. Mi eje no es la complementación antitética. Mi régimen de vida se paraliza constantemente ante una deidad drogada que representa a la virtud. Un icono empañado. Conrad transitó esta senda o le tuvo miedo. Ya no hay vuelta atrás. El YA es un YA de antaño. Nada me sorprende. Nada me obliga a sentarme a escribir. Nada salvo el olor a ruindad. Nada salvo la ausencia de conciencia. No juguemos con el límite perverso de nuestra carisma. Sigamos en esta senda. Algo de ello hay. O es un cambio. Un cambio que implica riesgos. Y eso lo vuelve virtuoso, no sus características de viciado.
La ruindad se vuelve un modo de vida, y surge la beatitud entre las tinieblas que se forman. La sonrisa envuelta en un marco de futuro pasado y presente licencioso. Nunca hubo mayor sinceridad que saberse dueño del momento, que abrazar a la traición irracionalmente y acelerar contra un acantilado de enfermedad que me lleva hacia la locura. Cómo habría de enojarme si soy la causa primera de la desidia.
Ano Nimio